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Fase preanalítica en inmunoserología: Consideraciones para prevenir errores 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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centrifugado-de-muestras
En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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  • Conociendo los límites de interferencias del método de análisis a usar (lipemia, ictericia o hemólisis), se debe evaluar si se rechaza o acepta la muestra.  
  • Adicionalmente, de haber una interferencia o condición especial del paciente, debe reportarse, pues puede llegar a ser relevante clínicamente en la interpretación de los resultados. 
  • Ciertamente, la recomendación es que la muestra, empezando desde la correcta preparación del donante/paciente y recolección, no presente hemólisis, lipemia, sin glóbulos rojos suspendidos, sin fibrina ni ningún otro elemento en suspensión, sin burbujas ni contaminación microbiana evidente. 

Centrifugado de muestras en inmunoserología 

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En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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  • El personal debe de conocer el tipo de muestras a usar y el volumen adecuado para el procesamiento de lo solicitado. 
  • Corroborar que el rotulado sea completamente legible, en medida de lo posible con nombres y apellidos completos y número de identificación. En caso de etiqueta de código de barras, que esté correctamente puesto en el tubo de muestra. 
  • Asegurarse que la muestra recibida cuente con la información necesaria para el desarrollo de la prueba. 
  • Conociendo los límites de interferencias del método de análisis a usar (lipemia, ictericia o hemólisis), se debe evaluar si se rechaza o acepta la muestra.  
  • Adicionalmente, de haber una interferencia o condición especial del paciente, debe reportarse, pues puede llegar a ser relevante clínicamente en la interpretación de los resultados. 
  • Ciertamente, la recomendación es que la muestra, empezando desde la correcta preparación del donante/paciente y recolección, no presente hemólisis, lipemia, sin glóbulos rojos suspendidos, sin fibrina ni ningún otro elemento en suspensión, sin burbujas ni contaminación microbiana evidente. 

Centrifugado de muestras en inmunoserología 

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En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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fase-preanalítica-recepcion-muestras
Al recibir las muestras en fase preanalítica, se debe corroborar la correcta visibilidad del etiquetado, cantidad de muestra, estado de la muestra, entre otros parámetros expuestos a continuación.

En esta etapa, un tecnólogo médico de laboratorio recibe la muestra de sangre. En ese sentido, resulta indispensable corroborar que la muestra tenga las condiciones ideales para realizar las pruebas de inmunoserología, para lo cual se recomienda lo siguiente: 

  • El personal debe de conocer el tipo de muestras a usar y el volumen adecuado para el procesamiento de lo solicitado. 
  • Corroborar que el rotulado sea completamente legible, en medida de lo posible con nombres y apellidos completos y número de identificación. En caso de etiqueta de código de barras, que esté correctamente puesto en el tubo de muestra. 
  • Asegurarse que la muestra recibida cuente con la información necesaria para el desarrollo de la prueba. 
  • Conociendo los límites de interferencias del método de análisis a usar (lipemia, ictericia o hemólisis), se debe evaluar si se rechaza o acepta la muestra.  
  • Adicionalmente, de haber una interferencia o condición especial del paciente, debe reportarse, pues puede llegar a ser relevante clínicamente en la interpretación de los resultados. 
  • Ciertamente, la recomendación es que la muestra, empezando desde la correcta preparación del donante/paciente y recolección, no presente hemólisis, lipemia, sin glóbulos rojos suspendidos, sin fibrina ni ningún otro elemento en suspensión, sin burbujas ni contaminación microbiana evidente. 

Centrifugado de muestras en inmunoserología 

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En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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  • Conocer el correcto procedimiento de la toma de muestra: Contar con todos los materiales requeridos, el correcto uso del torniquete (no más de 1 minuto), el procedimiento de asepsia, la punción, el descarte de los elementos usados y las indicaciones posteriores al donante/paciente. 
  • El personal debe estar capacitado en el adecuado proceso para la toma de las muestras, tanto en la teoría como en la práctica. En ese sentido, en la parte práctica, se recomienda supervisar cómo el personal realiza la toma de muestras al menos 1 semana completa (o en 100 extracciones de sangre). 

Ya que la toma de muestras es un proceso principalmente manual, es altamente recomendable contar con capacitaciones constantes y revisiones inopinadas para las correcciones oportunas. 

Es relevante mencionar que, en banco de sangre, también se obtienen las muestras de la bolsa satélite de la unidad de sangre. Para que esta pueda ser recolectada correctamente, se debe evitar presionar repetidamente, pues es al hacerlo se puede generar hemólisis en la sangre. 

Asimismo, es importante que tanto técnicos y tecnólogos tengan clara la secuencia para toma de muestras. Esto se debe a que, en situaciones de emergencia, puede resultar necesario que cualquiera de los dos tome la muestra. 

Recepción de muestras en inmunoserología  

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Al recibir las muestras en fase preanalítica, se debe corroborar la correcta visibilidad del etiquetado, cantidad de muestra, estado de la muestra, entre otros parámetros expuestos a continuación.

En esta etapa, un tecnólogo médico de laboratorio recibe la muestra de sangre. En ese sentido, resulta indispensable corroborar que la muestra tenga las condiciones ideales para realizar las pruebas de inmunoserología, para lo cual se recomienda lo siguiente: 

  • El personal debe de conocer el tipo de muestras a usar y el volumen adecuado para el procesamiento de lo solicitado. 
  • Corroborar que el rotulado sea completamente legible, en medida de lo posible con nombres y apellidos completos y número de identificación. En caso de etiqueta de código de barras, que esté correctamente puesto en el tubo de muestra. 
  • Asegurarse que la muestra recibida cuente con la información necesaria para el desarrollo de la prueba. 
  • Conociendo los límites de interferencias del método de análisis a usar (lipemia, ictericia o hemólisis), se debe evaluar si se rechaza o acepta la muestra.  
  • Adicionalmente, de haber una interferencia o condición especial del paciente, debe reportarse, pues puede llegar a ser relevante clínicamente en la interpretación de los resultados. 
  • Ciertamente, la recomendación es que la muestra, empezando desde la correcta preparación del donante/paciente y recolección, no presente hemólisis, lipemia, sin glóbulos rojos suspendidos, sin fibrina ni ningún otro elemento en suspensión, sin burbujas ni contaminación microbiana evidente. 

Centrifugado de muestras en inmunoserología 

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En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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  • El personal que tomará la muestra debe conocer previamente los análisis que se desarrollarán y si requiere preparación previa por parte del donante o paciente. 
  • En base al tipo de análisis, se debe seleccionar el tipo de tubo a utilizarse, así como el orden de toma de muestra. 
  • El personal debe de tener claro el correcto uso del tubo en base a especificaciones del fabricante o guías internacionales. Esto involucra la conservación, número de inversiones, tiempo de coagulación y posteriormente la FCR a centrifugar. De Igual forma, resulta relevante corroborar las muestras validadas por las metodologías de análisis con las que se procesará.  
  • El rotulado del tubo debe realizarse antes de la punción. La etiqueta (o en caso ser manual, la escritura) debe ser legible, de preferencia con nombres y apellidos completos y número de identificación. La finalidad de esto es evitar confusiones entre muestras de pacientes y facilitar la identificación de la misma. De igual manera, la información debe corroborarse, en medida de lo posible, con el paciente o donante.  
  • Conocer el correcto procedimiento de la toma de muestra: Contar con todos los materiales requeridos, el correcto uso del torniquete (no más de 1 minuto), el procedimiento de asepsia, la punción, el descarte de los elementos usados y las indicaciones posteriores al donante/paciente. 
  • El personal debe estar capacitado en el adecuado proceso para la toma de las muestras, tanto en la teoría como en la práctica. En ese sentido, en la parte práctica, se recomienda supervisar cómo el personal realiza la toma de muestras al menos 1 semana completa (o en 100 extracciones de sangre). 

Ya que la toma de muestras es un proceso principalmente manual, es altamente recomendable contar con capacitaciones constantes y revisiones inopinadas para las correcciones oportunas. 

Es relevante mencionar que, en banco de sangre, también se obtienen las muestras de la bolsa satélite de la unidad de sangre. Para que esta pueda ser recolectada correctamente, se debe evitar presionar repetidamente, pues es al hacerlo se puede generar hemólisis en la sangre. 

Asimismo, es importante que tanto técnicos y tecnólogos tengan clara la secuencia para toma de muestras. Esto se debe a que, en situaciones de emergencia, puede resultar necesario que cualquiera de los dos tome la muestra. 

Recepción de muestras en inmunoserología  

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Al recibir las muestras en fase preanalítica, se debe corroborar la correcta visibilidad del etiquetado, cantidad de muestra, estado de la muestra, entre otros parámetros expuestos a continuación.

En esta etapa, un tecnólogo médico de laboratorio recibe la muestra de sangre. En ese sentido, resulta indispensable corroborar que la muestra tenga las condiciones ideales para realizar las pruebas de inmunoserología, para lo cual se recomienda lo siguiente: 

  • El personal debe de conocer el tipo de muestras a usar y el volumen adecuado para el procesamiento de lo solicitado. 
  • Corroborar que el rotulado sea completamente legible, en medida de lo posible con nombres y apellidos completos y número de identificación. En caso de etiqueta de código de barras, que esté correctamente puesto en el tubo de muestra. 
  • Asegurarse que la muestra recibida cuente con la información necesaria para el desarrollo de la prueba. 
  • Conociendo los límites de interferencias del método de análisis a usar (lipemia, ictericia o hemólisis), se debe evaluar si se rechaza o acepta la muestra.  
  • Adicionalmente, de haber una interferencia o condición especial del paciente, debe reportarse, pues puede llegar a ser relevante clínicamente en la interpretación de los resultados. 
  • Ciertamente, la recomendación es que la muestra, empezando desde la correcta preparación del donante/paciente y recolección, no presente hemólisis, lipemia, sin glóbulos rojos suspendidos, sin fibrina ni ningún otro elemento en suspensión, sin burbujas ni contaminación microbiana evidente. 

Centrifugado de muestras en inmunoserología 

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En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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Principales etapas de la fase preanalítica en inmunoserología.

Toma de muestras en inmunoserología 

Este procedimiento de fase preanalítica refiere a la toma de muestras de sangre venosa de donantes voluntarios y pacientes. Sin embargo, antes y después de que el personal realice la punción, se deben tomar en consideración las siguientes recomendaciones: 

  • El personal que tomará la muestra debe conocer previamente los análisis que se desarrollarán y si requiere preparación previa por parte del donante o paciente. 
  • En base al tipo de análisis, se debe seleccionar el tipo de tubo a utilizarse, así como el orden de toma de muestra. 
  • El personal debe de tener claro el correcto uso del tubo en base a especificaciones del fabricante o guías internacionales. Esto involucra la conservación, número de inversiones, tiempo de coagulación y posteriormente la FCR a centrifugar. De Igual forma, resulta relevante corroborar las muestras validadas por las metodologías de análisis con las que se procesará.  
  • El rotulado del tubo debe realizarse antes de la punción. La etiqueta (o en caso ser manual, la escritura) debe ser legible, de preferencia con nombres y apellidos completos y número de identificación. La finalidad de esto es evitar confusiones entre muestras de pacientes y facilitar la identificación de la misma. De igual manera, la información debe corroborarse, en medida de lo posible, con el paciente o donante.  
  • Conocer el correcto procedimiento de la toma de muestra: Contar con todos los materiales requeridos, el correcto uso del torniquete (no más de 1 minuto), el procedimiento de asepsia, la punción, el descarte de los elementos usados y las indicaciones posteriores al donante/paciente. 
  • El personal debe estar capacitado en el adecuado proceso para la toma de las muestras, tanto en la teoría como en la práctica. En ese sentido, en la parte práctica, se recomienda supervisar cómo el personal realiza la toma de muestras al menos 1 semana completa (o en 100 extracciones de sangre). 

Ya que la toma de muestras es un proceso principalmente manual, es altamente recomendable contar con capacitaciones constantes y revisiones inopinadas para las correcciones oportunas. 

Es relevante mencionar que, en banco de sangre, también se obtienen las muestras de la bolsa satélite de la unidad de sangre. Para que esta pueda ser recolectada correctamente, se debe evitar presionar repetidamente, pues es al hacerlo se puede generar hemólisis en la sangre. 

Asimismo, es importante que tanto técnicos y tecnólogos tengan clara la secuencia para toma de muestras. Esto se debe a que, en situaciones de emergencia, puede resultar necesario que cualquiera de los dos tome la muestra. 

Recepción de muestras en inmunoserología  

fase-preanalítica-recepcion-muestras
Al recibir las muestras en fase preanalítica, se debe corroborar la correcta visibilidad del etiquetado, cantidad de muestra, estado de la muestra, entre otros parámetros expuestos a continuación.

En esta etapa, un tecnólogo médico de laboratorio recibe la muestra de sangre. En ese sentido, resulta indispensable corroborar que la muestra tenga las condiciones ideales para realizar las pruebas de inmunoserología, para lo cual se recomienda lo siguiente: 

  • El personal debe de conocer el tipo de muestras a usar y el volumen adecuado para el procesamiento de lo solicitado. 
  • Corroborar que el rotulado sea completamente legible, en medida de lo posible con nombres y apellidos completos y número de identificación. En caso de etiqueta de código de barras, que esté correctamente puesto en el tubo de muestra. 
  • Asegurarse que la muestra recibida cuente con la información necesaria para el desarrollo de la prueba. 
  • Conociendo los límites de interferencias del método de análisis a usar (lipemia, ictericia o hemólisis), se debe evaluar si se rechaza o acepta la muestra.  
  • Adicionalmente, de haber una interferencia o condición especial del paciente, debe reportarse, pues puede llegar a ser relevante clínicamente en la interpretación de los resultados. 
  • Ciertamente, la recomendación es que la muestra, empezando desde la correcta preparación del donante/paciente y recolección, no presente hemólisis, lipemia, sin glóbulos rojos suspendidos, sin fibrina ni ningún otro elemento en suspensión, sin burbujas ni contaminación microbiana evidente. 

Centrifugado de muestras en inmunoserología 

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En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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Es de bien conocido que alrededor de la mitad, o más, de los errores producidos en procesos del laboratorio están centrados en la fase preanalítica. La medicina transfusional, en base al artículo “Recomendaciones conjuntas de la EFLM COLABIOCLI para muestreo de sangre” del 2018, no es exenta pues se registra que en un 0.05% se produjeron errores de identificación. Recordemos que la fase preanalítica abarca todo el proceso desde la solicitud de toma de muestra hasta que empieza el examen analítico (ISO 15189:2012). 

La fase preanalítica, al incluir gran cantidad de pasos manuales, requiere de puntos de control y un amplio conocimiento práctico de toda la secuencia. Con la finalidad de contribuir a prevenir inconvenientes en los análisis, como lo es la inmunoserología, analizaremos los principales procedimientos y brindaremos algunas directrices para su óptima ejecución. 

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Principales etapas de la fase preanalítica en inmunoserología.

Toma de muestras en inmunoserología 

Este procedimiento de fase preanalítica refiere a la toma de muestras de sangre venosa de donantes voluntarios y pacientes. Sin embargo, antes y después de que el personal realice la punción, se deben tomar en consideración las siguientes recomendaciones: 

  • El personal que tomará la muestra debe conocer previamente los análisis que se desarrollarán y si requiere preparación previa por parte del donante o paciente. 
  • En base al tipo de análisis, se debe seleccionar el tipo de tubo a utilizarse, así como el orden de toma de muestra. 
  • El personal debe de tener claro el correcto uso del tubo en base a especificaciones del fabricante o guías internacionales. Esto involucra la conservación, número de inversiones, tiempo de coagulación y posteriormente la FCR a centrifugar. De Igual forma, resulta relevante corroborar las muestras validadas por las metodologías de análisis con las que se procesará.  
  • El rotulado del tubo debe realizarse antes de la punción. La etiqueta (o en caso ser manual, la escritura) debe ser legible, de preferencia con nombres y apellidos completos y número de identificación. La finalidad de esto es evitar confusiones entre muestras de pacientes y facilitar la identificación de la misma. De igual manera, la información debe corroborarse, en medida de lo posible, con el paciente o donante.  
  • Conocer el correcto procedimiento de la toma de muestra: Contar con todos los materiales requeridos, el correcto uso del torniquete (no más de 1 minuto), el procedimiento de asepsia, la punción, el descarte de los elementos usados y las indicaciones posteriores al donante/paciente. 
  • El personal debe estar capacitado en el adecuado proceso para la toma de las muestras, tanto en la teoría como en la práctica. En ese sentido, en la parte práctica, se recomienda supervisar cómo el personal realiza la toma de muestras al menos 1 semana completa (o en 100 extracciones de sangre). 

Ya que la toma de muestras es un proceso principalmente manual, es altamente recomendable contar con capacitaciones constantes y revisiones inopinadas para las correcciones oportunas. 

Es relevante mencionar que, en banco de sangre, también se obtienen las muestras de la bolsa satélite de la unidad de sangre. Para que esta pueda ser recolectada correctamente, se debe evitar presionar repetidamente, pues es al hacerlo se puede generar hemólisis en la sangre. 

Asimismo, es importante que tanto técnicos y tecnólogos tengan clara la secuencia para toma de muestras. Esto se debe a que, en situaciones de emergencia, puede resultar necesario que cualquiera de los dos tome la muestra. 

Recepción de muestras en inmunoserología  

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Al recibir las muestras en fase preanalítica, se debe corroborar la correcta visibilidad del etiquetado, cantidad de muestra, estado de la muestra, entre otros parámetros expuestos a continuación.

En esta etapa, un tecnólogo médico de laboratorio recibe la muestra de sangre. En ese sentido, resulta indispensable corroborar que la muestra tenga las condiciones ideales para realizar las pruebas de inmunoserología, para lo cual se recomienda lo siguiente: 

  • El personal debe de conocer el tipo de muestras a usar y el volumen adecuado para el procesamiento de lo solicitado. 
  • Corroborar que el rotulado sea completamente legible, en medida de lo posible con nombres y apellidos completos y número de identificación. En caso de etiqueta de código de barras, que esté correctamente puesto en el tubo de muestra. 
  • Asegurarse que la muestra recibida cuente con la información necesaria para el desarrollo de la prueba. 
  • Conociendo los límites de interferencias del método de análisis a usar (lipemia, ictericia o hemólisis), se debe evaluar si se rechaza o acepta la muestra.  
  • Adicionalmente, de haber una interferencia o condición especial del paciente, debe reportarse, pues puede llegar a ser relevante clínicamente en la interpretación de los resultados. 
  • Ciertamente, la recomendación es que la muestra, empezando desde la correcta preparación del donante/paciente y recolección, no presente hemólisis, lipemia, sin glóbulos rojos suspendidos, sin fibrina ni ningún otro elemento en suspensión, sin burbujas ni contaminación microbiana evidente. 

Centrifugado de muestras en inmunoserología 

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En fase preanalítica de inmunoserología se debe corroborar el buen funcionamiento y procedimientos de medición de la centrífuga, para la correcta separación de hemocomponentes.  

Antes de realizar las pruebas de inmunoserología, ya sea mediante metodologías manuales o con equipos automatizados, se debe preparar la muestra. Para ello, la muestra de sangre es centrifugada para obtener el suero o plasma que se requieren para los análisis. En ese sentido, antes de la centrifugación se recomienda considerar lo siguiente: 

  • Tener registrada la fuerza centrífuga relativa en base a fabricante para centrifugar los tubos al vacío. Corroborar (para el caso de los tubos sin anticoagulantes) el tiempo de coagulación también en base a fabricante. Según esta información, obtener las RPM (revoluciones por minuto) de la centrifuga en uso. 
  • Verificar que los mantenimientos de la centrífuga estén al día (calibradas). 

En los POEs se recomienda registrar la velocidad de la centrífuga en FCR, ya que el tamaño y las RPM de la centrífuga pueden variar. Así mismo, las FCR, empleando el mismo tipo de tubo al vació, se mantiene.  

La finalidad de estas observaciones es garantizar la correcta separación de los hemocomponentes y tener la máxima calidad de muestra para el análisis. 

Revisión de la calidad en fase preanalítica en inmunoserología  

Si bien la parte preanalítica es la que mayores pasos manuales contiene, es la menos controlada. Por ello la recomendación es que estos estén bastante definidos, socializados e interiorizados por el personal. Para ello, hay diferentes guías y normas de las cuales podemos tomar de referencia y establecer indicadores que nos ayuden a la mejora continua. Estas son: 

  • NTS 072 MINSA – Puntos 1 y 2 (registro de pedido de análisis y Toma de muestra) 
  • ISO 20568:2017 – Brinda 16 procedimientos y 13 registros que acompañan al seguimiento de su correcta aplicación 
  • ISO 15189:2012 – Requisito 5.4 Procesos de pre análisis 
  • Recomendaciones conjuntas EFLM COLABIOCLI para la extracción de muestras de sangre venosa (guía de libre acceso) 
  • CLSI GP41-A7 – Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture. 2017. Esta guía reemplaza la sexta edición del estándar (GP41-A6, anteriormente H03-A6) 

Luego de esta etapa, termina la fase preanalítica y empieza la fase analítica, donde se realizan pruebas con las muestras procesadas en fase preanalítica. En ese sentido, prevenir errores en la fase preanalítica resulta de gran relevancia para la confiabilidad de los resultados.  

¿Deseas saber más sobre control de calidad en banco de sangre? Te invitamos a leer nuestro artículo Control de calidad en banco de sangre: Revisando los procedimientos estándar

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